Impregna tu casa de la benefactora fragancia de la cera y el propóleo, procedentes de la alquimia de las abejas.
Las abejas sacan la cera de su vientre y la moldean para conformar su casa, su almacén, sus cunas... El propóleo lo crean a partir de las secreciones maravillosas de los árboles, en la antigüedad lo conocían como la cera negra.